En este día:
89. Sobre el Apocalipsis
89. Sobre el Apocalipsis
Dice Jesús:
Porque enseñaré a grandes y pequeños a leer el Apocalipsis para dar testimonio de Mi Gloria.
Ayer les decía hijos míos, que el Apocalipsis se encontraba escrito como visto desde la Eternidad. Muchas cosas que parecen líneas de tiempo distintas, son la misma línea de tiempo. Muchas veces, quienes conocen el Apocalipsis, saben que aparece escrito que mis Santos me daban Gloria, siendo que luego se habla sobre ellos. Qué les quiero decir con esto, Mis Santos tienen que sufrir y padecer, antes de llegar a Mi Morada a darme Gloria. Santos a Mi Imagen y Semejanza.
Ahora les explicaré, les hablaré sobre los sellos.
Vi al Cordero que abría el primero de los siete sellos y oí a uno de los cuatro vivientes que decía con voz de trueno: Ven. (Ap. 6, 1) Los cuatro vivientes, hijos míos, corresponden a la Santísima Trinidad y a María. Porque, qué habría sido del plan de Salvación, sin la maternidad divina de María. Nadie, más que ella, está unida a Mí. Ahora bien, ella volverá a ser Mi Madre en este plan de Salvación que se llama Apocalipsis.
Primer Sello
Vi un caballo blanco y a su jinete con un arco; le pusieron una corona, y salió vencedor para seguir venciendo. (Ap. 6, 2) El jinete con su caballo blanco, soy Yo, Jesús, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. 11 Vi en el cielo abierto y allí un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y Verdadero, Justo en el gobierno y en la guerra. 12 Sus ojos son llamas de fuego, en la cabeza lleva muchas coronas. Lleva grabado un nombre que solamente él conoce. 13 Se envuelve en un manto empapado en sangre –Mi Sangre–. Su nombre es la Palabra de Dios (Ap. 19, 11-13) La Palabra de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros. (Jn. 1, 14)
También este sello refiere a la Misericordia y al Llamado a la Humanidad. Porque la Luz y las Gracias que estoy depositando en las personas, son la fuente de la Santidad que los preparará para la Prueba. Salió vencedor, para seguir venciendo. Porque ya vencí y venceré en Mis Santos, que serán a Mi Imagen y Semejanza. Así como Yo me entregué en la Cruz por ustedes, ellos se entregarán por la Salvación de esta humanidad pecadora. Serán Sacrificio expiatorio a los ojos del Padre. Ellos en Mí, Yo en ellos. Porque nada pueden sin Mí. Pero Yo los santificaré para que sean radiantes e intachables en el día del Juicio. En su boca no hubo mentira: son intachables (Ap. 14, 5).
Este tiempo refiere al tiempo que ustedes están viviendo, tiempo de Misericordia, tiempo de Misericordia como no ha habido ningún otro tiempo en la humanidad. Porque los llamo a gritos a la conversión. Porque suscito almas Santas que hablen en Mi Nombre y a través de las cuales Yo hablo. Tiempo de excesos de Mi Misericordia, porque los estoy llamando y preparando para lo que se viene. No es tiempos de seguir dormidos, porque pronto su sueño será más profundo y la realidad será más difícil para que vuelvan a Mí. Muchos se purificarán, blanquearán y perfeccionarán; los malvados seguirán en su maldad, sin entender (Dn. 12, 10).
A este sello también hacen referencia las revelaciones dadas a mis hijos, sobre el Gran Aviso o La Iluminación de las Conciencia y sobre el Gran Milagro, que vendrá después del Gran Aviso. El Gran Milagro se dará, para quebrantar la fe de aquellos que no creen, y las personas que lo presencien, se convertirán.
Este hijos míos, es el Sello de la Misericordia.
Segundo Sello
Pocas Palabras les diré sobre este Sello. Cuando vean que la guerra se viene sobre el mundo, sepan que el Segundo Sello ya ha sido liberado, y que no llegará la verdadera paz sino hasta que se cumpla todo. 3 Cuando abrí el segundo sello, oí al segundo viviente que decía: Ven. 4 Salió un caballo color fuego; al jinete le encargaron que retirara la paz de la tierra, de modo que los hombres se mataran. Le entregaron una espada enorme. (Ap. 6, 3-4) Paz a los hombres de buena voluntad (Lc. 2, 14) Pero esta generación no tendrá paz porque son hombres de mala voluntad.
Este hijos míos, es el Sello de la Guerra
Tercer Sello
5 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer viviente que decía: Ven. Vi salir a un caballo negro y su jinete llevaba una balanza en la mano. 6 Oí una voz que salía de entre los cuatro vivientes: Se vende una ración de trigo, por una moneda de plata y tres raciones de cebada también por una moneda de plata; pero no hagas daño al aceite ni al vino. (Ap. 6, 5-6) Escucha la Palabra del Señor. Así dice el Señor: Mañana a estas horas en el mercado de Samaria se venderá un balde de harina de la mejor calidad por un siclo, y dos baldes de cebada por el mismo precio (2 Re. 7, 1)
Esto hijos míos, significa el auge de los mercados. Pero no hagas nada al aceite ni al vino. 3 No hagan daño a la tierra ni al mar, ni a los árboles, hasta que no sellemos en la frente a los servidores de nuestro Dios. 4 Oí el número de los marcados con el sello: 144.000 de todas las tribus de Israel. (Ap. 7, 3-4) 3 Del humo salieron langostas que se extendieron por la tierra. 4 Pero les prohibieron hacer daño a la hierba de la tierra o al pasto o a los árboles. Sólo les permitieron hacer daño a los hombres que no llevaban en la frente el sello de Dios (Ap. 9, 3-4)
16 A todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, hace que les ponga una marca en la mano derecha o en la frente; 17 de modo que el que no lleve la marca con el nombre de la fiera o con los números reales de su nombre no pueda comprar ni vender. (Ap. 13, 16-17) Los maestros del pueblo instruirán a los demás, aunque por un tiempo tengan que enfrentar la espada, el fuego, la cautividad y la confiscación de bienes. (Dn. 11, 33)
Hijos míos, este es el Sello de los mercados y de la marca de la bestia. La marca hijos míos, es el Chip RFID, ya está dicho, ya están prevenidos. Es un dinero que tendrán que llevar dentro de ustedes. Siendo cifras electrónicas, no podrán usar dinero en físico para la compra o la venta de sus bienes. En otras palabras, no podrán mercar. A causa de la falta de dinero, porque el mundo todo se tecnificará, sus bienes serán confiscados. No sean tercos hijos míos, no acepten la marca. Aunque los obliguen a usarla no la acepten. ¡Aquí está la constancia de los santos, que observan los mandamientos de Dios y se mantienen fieles a Jesús! (Ap. 14, 12). No digan que no se les dijo, que no se les advirtió, porque no será una marca física del 666, pues todos la reconocerían. Será algo sutil, que todo el mundo acepte. Pero como es mayor el amor al dinero que a Mí, muchos la aceptarán. Muchos harán oídos sordos a mis advertencias. Y cuando se den cuenta de su error, serán como esclavos en sus países. Ay de aquellos que acepten la marca.
Este es el Sello de los Mercados y la Marca de la Bestia. Este es el Sello de los Mercados y el Chip RFID.
Cuarto Sello
7 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto viviente que decía: Ven. 8 Vi salir un caballo amarillo; su jinete se llama muerte y los acompaña el que representa el reino de la muerte. Les han dado poder para matar a la cuarta parte de los habitantes del mundo, con la espada, el hambre, la peste y las fieras.
Este hijos míos, es el Sello de las Plagas. Toda la desgracia será traída por el mismo hombre ¿Acaso soy Yo el que traigo la guerra? Muerte, dolor, sufrimiento, todo es causa del pecado del hombre. Y los hombres tienen el descaro de decir: “Es tu culpa Dios”. ¿Acaso les dije pequen? Les dije vayan y no vuelvan a pecar (Jn. 8, 11) 20 El resto de los hombres que no murieron por estas plagas, no se arrepintieron de las obras de sus manos: no dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, plata y bronce, de piedra y madera, que ni ven ni oyen ni caminan. 21 No se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus brujerías, ni de sus inmoralidades sexuales ni de sus robos. (Ap. 9, 20-21)
Aquí, sucede que Mi Pueblo y el del Adversario ya estarán bien separados. Ellos serán Mis Santos. Desde aquí, comienzan a sonar las 7 trompetas. No hagas daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que no sellemos en la frente a los servidores de nuestro Dios (Ap. 7, 3).
Este hijos míos, es el Sello de la Violencia, el Hambre, las Enfermedades y las Fieras. Este es el Sello de las Desgracias y el Nuevo Orden Mundial.
Quinto Sello
9 Cuando abrió el quinto sello, vi con vida debajo del altar a los que habían sido asesinados por la Palabra de Dios y por el testimonio que habían dado. 10 Gritaban con voz potente: Señor Santo y Verdadero, ¿Cuándo juzgarás a los habitantes de la tierra y vengarás nuestra sangre? 11 Entonces les dieron a cada uno una vestidura blanca y les dijeron que esperaran todavía un poco, hasta que se completaran el número de sus hermanos que, en el servicio de Cristo, iban a ser asesinados como ellos (Ap. 6, 9-11).
De este Sello les quiero hacer una aclaración. El igual que Yo morí en la Cruz por ustedes, ellos a Mi Imagen morirán en el mundo, para que a través de su sangre, unida a la Mía, se alcance el perdón de muchas almas en el mundo. Este será su Santo Sacrificio. Porque por su testimonio, vida y sangre, atraerán muchas almas hacia Mí.
Este es el Sello de la Persecución.
Sexto Sello
12 Cuando se abrió el sexto sello, vi que sobrevino un violento terremoto, el sol se volvió negro como ropa de luto, la luna tomó color de sangre, 13 Las estrellas cayeron del cielo a la tierra, como caen los higos verdes de la higuera sacudida por el huracán. 14 El cielo se retiró como un rollo que se enrolla, y todas las montañas e islas se desplazaron de sus puestos. 15 Los reyes del mundo, los nobles y los generales, los ricos y poderosos, los esclavos y los hombres libres se escondieron en grutas y cuevas de montes, 16 y decían a los montes y peñascos: Caigan sobre nosotros y ocúltennos de la mirada de Aquel que se sienta en el Trono y de la ira del Cordero. 17 Porque ha llegado el día solemne de su ira y, ¿quién podrá resistir?
El Sexto Sello es el Sello de los 3 días de Oscuridad. Luego vendrá el Juicio Final.
Primer Sello la Misericordia, Segundo Sello la Guerra, Tercer Sello el apogeo del Mercado y la Marca, Cuarto Sello las Plagas y el Nuevo Orden Mundial, Quinto Sello la Persecución, Sexto los 3 días de Oscuridad, Por último el Juicio Final. Todo se dará en orden para que la gente que se quiera arrepentir se arrepienta. Porque Yo no quiero que el pecador muera, sino que cambie de conducta y viva (Ez. 33, 11)
29 Inmediatamente después de esa tribulación [la Gran Tribulación], el sol se oscurecerá, la luna no irradiará su resplandor; las estrellas caerán del cielo y los ejércitos celestes temblarán. 30 Entonces aparecerá el Hijo del Hombre. Todas las razas del mundo harán duelo y verán al Hijos del Hombre llegar en las nubes del cielo, con gloria y poder grande. 31 Enviará a sus ángeles a reunir, con un gran toque de trompeta, a los elegidos de los cuatro vientos, de un extremo a otro extremo. (Mt. 24, 29-31)
Después vi una multitud enorme, que nadie podía contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua: estaban delante del trono y del Cordero, vestidos con túnicas blancas y con palmas en la mano. (Ap. 7, 9) El lino [puro, resplandeciente] son las obras buenas de los santos. (Ap. 19, 8) Los que llevan vestiduras blancas son los que han salido de la Gran Tribulación, han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero (Ap. 7, 13-14)
Y a ti, hijo tibio, dices que eres rico, que tienes abundancia y no te hace falta nada; y no te das cuenta de que eres desgraciado, miserable y pobre, ciego y desnudo. Te aconsejo que me compres oro refinado para enriquecerte, vestidos blancos para cubrirte y no enseñar desnudas tus vergüenzas, y medicina para ungirte los ojos y poder ver. A los que amo yo los reprendo y corrijo. Sé fervoroso y arrepiéntete, confiésate. Mira que estoy a la puerta llamando. Si uno escucha mi llamada y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él Conmigo. Porque soy un Dios de Amor y de Misericordia, te doy una nueva oportunidad, te digo: Ve y no peques más. (Ap. 3, 15-20) (Jn. 8, 11)
Porque la llegada del Hijo del Hombre será como en tiempos de Noé: la gente comía y bebía y se casaban, hasta que Noé se metió en el arca. Y ellos no se enteraron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. Así será la llegada del Hijo del Hombre. (Mt. 24, 37-39) Descansa hijo. Es suficiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario