Este día contiene:
Mensajes Introductorios (Junto con mensajes anteriores, 8 y 9/Octubre/2013)
1. No piensen que son todo lo que piensan
2. Las cosas complejas no son de Dios, de Dios es lo Sencillo
3. Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra
4. Quiero llevarlos al Desierto
Dice Jesús:
Buenos días hijo mío.
Ahora tú eres un trabajador de mi Viña del Amor
Y debes como tal responderme por tu jornada.
De qué sirve comenzar una obra y no terminarla,
Será la burla de los que pasan y la contemplan,
Será como una sombra que la ves pero no puedes tocarla.
Así mismo, las obras de Dios son para hacerlas completas.
Señor sella mis potencias:
Mi cuerpo, mi alma y espíritu con tu Sangre Preciosa.
Ábreme al entendimiento,
Al entendimiento de Ti y no de otras cosas.
Porque las cosas del mundo atrapan,
En cambio en Ti encuentro mis delicias.
Porque las cosas del mundo atrapan
Y me roban tiempo valioso que quiero dedicártelo a Ti.
Abre mi entendimiento Señor
Para sentirte, alabarte, amarte como debía ser en un principio,
Porque Satanás en su envidia, al verse privado de Ti,
Decidió hacer que el hombre cayera para verlo privado de Ti.
Por eso Señor, ten compasión de nosotros,
No mires nuestro error sino nuestros intentos de llegar a Ti.
Santifica estos intentos con tu Gracia
Para que sean Gracias innumerables que fluyen en nosotros.
Y así como hiciste en las Bodas de Caná,
Convierte el agua en vino:
El agua de nuestros intentos humanos,
En el vino que es la Gracia Divina proveniente de Ti. Amén
Pequeña oración: Señor, te entrego mi corazón,
Para que no me lata cuando vea cosas del mundo,
Sino cuando contemple las cosas de Ti, mi Dios.
Dice Jesús:
Hijo mío, escribe.
Mis Gracias cubren a esta humanidad,
Humanidad que aunque se encuentra aquejada por su pecado,
También está en la búsqueda, como a ciegas, de su Dios.
Por eso, Yo me conduelo
Y busco atraerlos de distinto modo hacia Mí.
Cuánto, pero cuánto amor les tengo.
Si lo supieran, no vagarían por ahí buscando amores falsos,
No estarían como jóvenes buscando aquello que sacie sus corazones.
Los amo hijos, los amo,
Los amo con un amor infinito, inmenso.
Hoy quiero hablarles de las Bodas de Caná,
Quiero que contemplen ese maravilloso misterio que encierran estas pocas palabras:
(Jn. 2, 3-5, 7-11)
3 Se acabó el vino, y la madre de Jesús le dice:
-No tienen vino.
4 Jesús le responde:
-¿Qué quieres de mí, mujer? Aún no ha llegado mi hora.
5 La Madre dice a los que servía:
-Hagan lo que Él les diga.
…
7 Jesús les dice:
-Llenen el agua de las tinajas.
Las llenaron hasta el borde. 8 Les dice:
-Ahora saquen un poco y llévenle al encargado del banquete para que lo pruebe.
Se lo llevaron. 9 Cuando el encargado del banquete probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde procedía, aunque los servidores que habían sacado el agua lo sabía, se dirige al novio 10 y le dice:
-Todo el mundo sirve primero el mejor vino, y cuando los convidados están bebidos, sacan el peor. Tú, en cambio has guardado hasta ahora el vino mejor.
-En Caná de Galilea hizo Jesús esta primera Señal, manifestó su gloria y creyeron en él los discípulos.
Dice Jesús:
No deseo hablarles de nada nuevo,
Son cosas que muchos de ustedes ya antes han oído.
Pero ¿Por qué repetirlas?
Sencillo. A quien se le repite es porque no ha captado el valor total de las palabras.
Así mismo hijos, estas palabras encierran un importante valor.
El que es sabio, mezcla enseñanzas antiguas y nuevas.
Antiguas para recordar,
Nuevas para instruir.
Yo hago todo nuevo.
Mi Madre me dijo no tienen vino,
Mi Madre, la toda prudente, en un impulso del Espíritu,
Sintió decirme que los ayudara, a los de la fiesta.
¿Qué hubiera sido de esa boda sin vino?
El vino es la representación de la alegría.
¿Qué habría sido de esa fiesta si la alegría se hubiera ido antes de haber concluido?
Ahora cambien estas palabras y elévenlas aún más alto.
El vino representa la Gracia de Dios.
Porque, ¿qué trae la verdadera y plena alegría?
El estar unido con Dios.
Y ¿qué permite estar en unión con Dios?
La Gracia de Dios.
Mi Madre me dice: No tienen vino.
Y Yo le respondo: ¿Qué quieres de Mí, MUJER?
Aquí a mi Madre, doy el título de MUJER.
No es un desprestigio como muchos aseguran,
Es un reconocimiento,
Reconocimiento de que es La Mujer,
¿Cuál mujer?
La Mujer, que ha de pisar con su pie a Satanás
Mientras que Él con su veneno intentará morderle el talón. (Gn. 3, 15)
En esto, mi Madre tiene Gracias Especiales
Para luchar contra Satanás,
Y ¿Quién es Satanás?
El mundo, la carne, el pecado,
Todas aquellas cosas que los alejan de Mí.
Dije también: Aún no ha llegado mi hora.
¿Por qué? Porque no había llegado la hora,
La hora de hacer milagros, de mostrarme como el Mesías.
Para Israel quien hacía milagros (1 Co. 1,22)
Era porque Dios estaba con él.
Así mismo, mi primer milagro lo hice para Mi Madre,
Adelanté Mi Hora ¿para quién?, para Mi Madre.
Bien dice la Palabra que en Caná de Galilea
Yo hice mi primera señal.
Mi Madre les dijo: “Hagan lo que Él les diga”.
¿Por qué?
Porque Mi Madre siempre los lleva a Mí.
Ella nunca roba Mi Gloria.
Ella, humildísima, me reconoce ante todo
Y por todo a Mí.
Ella, la llena, plena de Gracia.
Ella, que se hizo esclava.
Ella, que dice: ¿Quién como Dios, nadie como Dios?
¿Quién, más que Mi Madre, da gloria a Mí?
Y la Palabra dice: “manifestó su gloria”
¿La Gloria de quién, de ella?
No, la Mía hijos míos.
Así, Mi Madre que es Madre de ustedes, es Intercesora,
Es su defensora, los defiende de Satanás,
Aboga ante Mí para que cuando se les acaba el vino de la Gracia,
Con lo poco que me dan, que es agua,
Cambie el agua de su humanidad en lo que es el vino de la Gracia Divina.
Este Vino es alegría.
Les dice, hagan lo que Mi Hijo les dice.
Adelanta Mi Hora.
Da Gloria a Mí que soy su Dios.
Qué bueno es tenerla a ella como intercesora,
Qué bueno es tenerla como Madre y protectora,
Qué bueno es pedirle a ella que les dispense las Gracias de Dios.
Para que los haga Santos,
Para que los haga más agradables a Mis Ojos,
Para que los vista de nuevos ropajes y cubra su desnudez,
Para que me diga: Hijo mío, se les acabó el Vino.
Qué bueno es tenerla a ella como Madre.
Ahora, les explico esta frase:
Todo el mundo saca primero el mejor vino y cuando los invitados están bebidos, sacan el peor.
Todo el mundo es la humanidad,
Que sabe dar cosas buenas pero en un momento se cansa y da cosas malas.
Dios no es así,
Yo no Soy así hijos míos.
Tú, en cambio has guardado hasta ahora el mejor vino.
Yo doy siempre un vino mejor.
Concédenos Señor por Tu Gracia,
Abrir nuestros corazones,
Abrir nuestra razón al entendimiento,
Para que seamos uno Contigo,
En lo que ves, sientes y piensas. Amén
1. No piensen que son todo lo que piensan
Dice Jesús:
Hijo mío no descanses,
Todavía no te tengo para el descanso.
Sigue siendo mi pluma
Que Yo te daré mis Palabras.
Muchas veces ustedes piensan
Que son todo lo que piensan y esto no es así.
Satanás es como un humo, como una neblina,
Como algo que se esparce por toda el aire
Sin tener cuerpo ni forma.
¿Por qué digo esto?
Porque me refiero al pensamiento hijos míos.
Ustedes no lo pueden ver, ni palpar, ni oír,
Pero está ahí.
Satanás usa el pensamiento
Como medio primero de ataque y acción.
¿Qué son las tentaciones hijos míos?
Pensamientos fragmentados que llegan a la mente de las personas.
Las personas acuñan, aceptan,
Hacen suyos estos pensamientos.
Los cultivan como una semillita que luego se hace grande y da frutos.
Pero no dan frutos dulces y jugosos,
Sino frutos agrios y secos, a la vista dulces
Pero en el fondo amargos.
Es un error el que piensen que son todo lo que piensan,
Porque de una entrarán a aceptar el error como si fuera suyo.
Y ¿no les he dicho acaso que Satanás anda como león rugiente,
En busca de quién devorar?
Satanás no da tregua, la tentación no da tregua,
Para quien acoge y hace suya la tentación
Y luego la tentación la hace pecado,
Luego le vendrán tentaciones mayores.
Por eso les digo, el pecado es una cadena,
Ata sin tregua,
Al que la consiente lo lleva suave en su engaño,
Pero al que intenta escapar, lo hace prisionero de sí.
No hay mejor preso que el que se siente libre,
No hay mejor esclavo que el que cree no serlo.
Eso les digo.
No es mejor que sean esclavos del Amor de su Dios,
Que tanto los Ama,
Que de un pecado que proviene del odio de un ser por las almas.
Satanás es Padre del Engaño y la Mentira.
Satanás es un demonio, los demonios sólo son capaces de odiar.
Todo Amor proviene de Dios y a Dios pertenece,
El resto es engaño.
Al rechazar los demonios a Dios, han rechazado el Amor,
Al Amor mismo.
¿Por qué se dejan guiar los pasos por alguien que no los ama,
Que sólo ansía verlos en el mismo lugar al cual él pertenece?
¿Por qué caminan como corderos al matadero?
¿No ven que los quiere matar?
La muerte primera no es muerte.
La muerte verdadera es la del alma.
Aprendan a discernir hijos míos,
¿Qué es tentación?
¿Qué proviene de ustedes? porque el pecado deja mancha.
Aprendan a decirme: “Dios mío,
Te entrego estos pensamientos” o
“estos sentimientos porque sé que no provienen de Ti”.
Porque cuando llega la tentación, hijos míos,
No lo sentirán como algo ajenos a ustedes,
Sino como casi propio.
Ahí es donde ustedes tienen que decirme:
“Dios mío, te entrego esto”,
Y Yo los socorreré.
Ojalá lean la 1ª Carta de Juan, es corta. Allí se sintetiza lo que el Señor nos ha dicho.
Dice Jesús:
No les extrañe hijos, que les ponga a leer Mi Palabra.
Mi Palabra es vida,
Se hace vida dentro de ustedes.
Muchas veces, para romper oscuridades que en ustedes se encuentran,
Acudiré a Mi Palabra.
Aquél que lee la Palabra, el Espíritu lo instruirá,
De una forma pasiva o de una forma activa.
Esto es, haciéndole tomar conciencia a la persona de lo que le instruye,
O guardándolo muy en el fondo de su corazón.
Mente o corazón,
Mente y corazón.
Eso depende de Mí.
Cuando ustedes caminan por la calle y se sienten dueños de sus vidas,
Dueños sí, pero no están solos.
Ustedes sienten que son libres, pero,
La gran mayoría, ya no camina en libertad.
En la vida se tiene la opción de ser o Hijo del Padre o hijo de Satanás
Y se es esclavo de aquel al que sirvan.
En verdad les digo que
La verdadera libertad
Se encuentra en servir a Dios.
Muchos piden tregua con esta realidad,
Pero esta realidad no da tregua.
Con plena o sin plena conciencia de ello,
Estarán sirviendo al Padre o estarán sirviendo al Enemigo.
Les doy la oportunidad,
Los llamo de uno u otro modo,
Toco a su puerta una y otra vez,
Para que luego no digan: “No sabíamos”.
¿No es más importante saber
Para empezar a ganarse desde ahora la Vida Eterna?
¿Por qué les digo todo esto?
Cuando caminen de ahora en adelante por sus vidas,
Recuerden que no están solos,
Que Satanás está como león rugiente buscando tentarlos,
Para hacerlos caer.
Que Satanás pone muchos comportamientos, pensamientos,
Que no son propios de ustedes.
¿Cómo puede luchar un soldado,
Si no se le da un arma?
Así mismo, cómo pueden ustedes defenderse
Si no les enseño la forma como defenderse de los ataques del enemigo,
Si no les enseño la forma como engaña.
Recuerden que ahí estoy Yo también,
Dispuesto ayudarlos,
Dispuesto a acompañarlos,
A ser su Escudo.
Pero, pidan Mi Ayuda,
Que quien no pide ayuda
Es porque no la necesita o no la quiere.
Y Yo soy Dios que respeto la libertad del hombre.
Lean Rm. 7, 14-25
Luego Rm. 6, 12-23
Recuerden que la conversión es un proceso, no se es nuevo de la noche a la mañana.
2. Las cosas complejas no son de Dios, de Dios es lo sencillo
Dice Jesús:
Te preguntarás hijo mío por qué quiero hablar de esto.
Varias veces me has preguntado:
¿Cómo puedo escribir Tus palabras y saber que no es un engaño?
Mis palabras son sencillas no complejas.
No tienes que hacer un mar de cosas para recibirlas,
Sólo estar dispuesto y Yo te las entregaré una a una en tu corazón.
Así mismo saco provecho para hacer de esto una lección.
Las cosas de Dios son sencillas y no complejas.
No les pediré hacer un montón de cosas
Para luego poder bendecirlos en abundancia.
Cuando oren,
Oren con palabras simples,
Salidas del corazón.
No con un mar de palabras que no entiendan
Y poco puedan pronunciar.
Soy un Padre amoroso que los escucha,
No estoy lejos,
No hablen como hablando a alguien que está al otro lado de una pared.
Sepan y crean que los escucho.
Tampoco me hablen como a alguien que no los quiere oír,
O que tienen que convencer de lo que dicen.
Cuando intentar convencerme,
Es porque no están convencidos de lo que dicen.
Así mismo, cuando oren,
Pregúntenme si eso es lo que Yo quiero
Y Yo se los diré con amor y con ternura en su corazón.
No tengan miedo de Mí,
Que tanto los amo.
Y si los amo:
¿Acaso no los quiero oír?
¿Acaso les voy a responder con una piedra en la mano?
Ni siquiera cuando me defrauden,
Les responderé así.
Les limpiaré la cara y les diré:
Tranquilos, lo importante es que ya están aquí,
Ya están Conmigo.
Tampoco para ofrecerme cosas
Busquen las cosas más complicadas para ofrecerme,
Ofrézcanme lo sencillo,
Que Yo me sabré regocijar en ello.
Ya si les pido algo más,
Esto déjenmelo a Mí,
Que sabré el por qué se los pido.
Puede que les tenga reservado un gran regalo esperando
Y por eso les pido que se esfuercen un poquito más.
Sean sencillos,
Que la sencillez es una virtud.
Quien es sencillo,
Sabe apreciar al igual que Yo,
El valor de las cosas pequeñas.
Y si aprecian las cosas pequeñas,
Cuánto más harán con las grandes.
A un hijo agradecido,
Se le da más que a uno desagradecido,
Mientras que a un hijo desagradecido,
Duele darle
Y a veces cuando se le da,
Se sale triste porque no ha sido agradecido,
No sabe valorar
O porque se hace rabias al ver que no era lo que había pedido.
No sean como este hijo,
Más bien sean agradecidos,
Que al hijo agradecido
Siempre es agradable darle más.
Dios mío, Gracias por mi vida.
Gracias por todas las cosas bellas que has puesto en ella.
Gracias por mi familia, por los que me aman.
Gracias por los que me rodean que me han sacado sonrisas.
Gracias Dios por mis bienes, por los alimentos.
Gracias Dios por aquello que me sirve para mi sustento.
Gracias Dios porque me permites ver un nuevo día,
Porque me perdonas, me amas y me regalas más de tus bondades en mi vida.
Gracias Señor por aquello que no te dado gracias,
Gracias también por todos mis hermanos,
Gracias Señor por tus Gracias
Que depositan en mí para hacer de mí un nuevo ser humano.
Gracias por que me llevas a Ti Señor. Amén
3. Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra
Dice Jesús:
¿Quién de ustedes hijos míos,
Es justo y no pecador?
Hombre que han sido santos, primero han sido pecadores.
¿Por qué este cambio?¿Qué los llevó a cambiar?
El que ellos habían oído de Mí, pero no me conocían.
EL que ellos no me conocían y luego Me descubrieron.
Nadie está libre de pecado,
Ni ustedes, ni su vecino, ni su hermano.
Sólo Yo y Mi Madre fuimos exentos de la mancha del pecado.
Pero esto no implicaba que no pudiéramos pecar.
En la vida estuvimos sometidos a tentaciones, pero elegimos no pecar.
¿A qué me refiero hijos con esto?
El Santo no se hace Santo porque no tenga la oportunidad para pecar.
Sino que teniendo la oportunidad, Dios lo proveyó con Gracia Sobrenatural para no hacerlo.
Y ¿Cómo logró esto?
Con el amor a Dios, orando para que Dios lo auxiliara en sus necesidades,
Entregando su corazón a Dios y no a otro.
Muchos Santos pecaron y volvieron arrepentidos a Dios.
¿Por qué les digo esto hijos?
Porque todos están llamados a la Santidad.
La Santidad no es para unos pocos sino para todos.
Pero para ser Santos, primero tienen que reconocerse pecadores.
Si no reconocen sus faltas ¿Cómo quieren que Yo los limpie?
Si me dicen a primero: “Señor, pero Yo estoy bien”.
En verdad, en verdad te digo: Nadie está libre de pecado.
No consideres a tu hermano más pecador que Tú,
Porque Yo a él le pediré cuentas de sí.
A ti, te pediré cuentas de ti mismo.
No juzgues, déjame el juzgar a Mí, que soy Juez Justo.
Limítate a hacerte mejor persona,
Porque muchos miran la paja en el ojo ajeno,
Pero pocos miran la viga dentro de sí mismos.
En verdad, en verdad te digo: Muchas prostitutas serán grandes Santas
Y muchos cobradores serán grandes Santos.
Con esto quiero decir, que personas que tienen mucho pecado,
Se harán virtuosas a fin de dejar su mundo atrás y seguirme,
Porque no conocían del Amor y lo conocieron y ya no se volvieron atrás.
Muchas personas que han tocado “fondo” en el pecado,
Ya no quieren volver a experimentar el estar prisioneros de su pecado
Y conociéndome a Mí, ya no quieren experimentar el estar alejadas de Mi Amor.
Mientras que otros, mientras que viven una vida normal,
No son capaces de desprenderse de sus vidas para llegar a Mí.
No son capaces de descubrir el engaño sutil en que Satanás las tiene dormidas.
¿Qué he de hacer con ellas,
Darles un sacudón que las saque de sus vidas tibias
Y las despierte a la realidad, la realidad de la Luz y del Pecado?
O dejarlas que sigan sus vidas normales para que al final se pierdan.
¿No sería mejor que se volvieran a Mí
Y que descubriéndome se encaminaran en mis pasos?
O preferirán seguir sus cómodas vidas diciéndome:
“Señor, más tarde”.
Pero ¿Cuánto?¿Cuántas veces me dirán que más tarde?
¿Acaso tienen contados los días de su vida?
¿No que el hombre hoy vive y mañana muere?
¿De qué les sirve hijos míos ganar la vida,
Si pierden la Vida Eterna?
¿No sería mejor que ya desde hoy se pusieran a trabajar en Mi Viña?
Comiencen desde hoy hijos míos a cultivar su Santidad,
Comiencen desde hoy que puede que mañana ya se les haya hecho tarde.
No sean como las doncellas que se les acabó el aceite
Y por no estar preparadas no pudieron estar en la boda.
1 Jn. 1, 8
Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros.
Señor, dame tu Luz para descubrir mi pecado,
Señor, dame el Arrepentimiento para pedirte perdón por mis pecados,
Señor, dame la Gracia para aborrecer mi pecado,
La Gracia para no volver a pecar. Amén
El Señor me regala Palabra de confirmación a sus palabras
Os. 6, 1-3
1 -Vamos a volver al Señor:
Él nos despedazó y nos sanará,
Nos hirió
Y nos vendará la herida.
2 En dos días nos hará revivir,
Al tercer día nos restablecerá
Y viviremos en su presencia.
3 Esforcémonos por conocer al Señor:
Su venida es segura como la aurora,
Vendrá a nosotros como la lluvia,
Como aguacero
Que empapa la tierra.
Dice Jesús:
No miren la crudeza de las palabras,
Mírenlas a la Luz de la Sabiduría.
Depronto si no hubiera permitido alguna cosa en sus vidas,
No vivirían para la Vida Eterna.
¿Pueden llamar a esto falta de amor?
A veces son los dolores de la vida los que los hacen volver a Mí.
¿No sería más fácil hijos míos
Que volvieran con mis llamamientos de Amor?
4. Quiero llevarlos al Desierto
Dice Jesús:
Hijo, soy Yo quien decide cuánto escribes o dejas de escribir.
¿Acaso no te produce alegría recibir mis mensajes?
Soy Yo el que decide dar con abundancia o no.
Hoy quiero que escribas,
Quiero que escribas lo que son mis llamamientos de Amor.
Acaso como el Padre,
¿No quiero que vuelvan mis hijos?
Los llamo de una u otra forma,
De día y de noche.
No descanso.
Y es que, ¿cómo va a descansar el corazón de un padre?
Si sus hijos se encuentran por un mal camino.
Si sus hijos se han ido lejos de su casa,
Aventurándose a un lugar inhóspito
Para vivir una vida desordenada que no traerá nada bueno.
Me refiero a la Parábola del Hijo Pródigo.
La Parábola de este Padre y ustedes hijos,
Que son mis hijos pródigos.
Les aseguro que el Padre no se quedó en casa
Sin pensar un sólo día en su hijo.
Les aseguro que el Padre
No se quedó a ver cuanto de su fortuna se había llevado su hijo,
Sino que sufría por el hijo que se le marchaba.
Que se le escapada de sus manos,
Que podía morir en tierras lejanas y nunca más podría volver a verlo.
Les aseguro que el Padre, más que el hijo,
Ansiaba que él volviera a casa.
¿Acaso no fue el Padre el que salió a recibirlo,
El que lo apretó fuertemente contra sus brazos?
¿No le hizo una fiesta para demostrarle la alegría de que volviera?
Ese Padre soy Yo hijos míos,
Esperando a que ustedes vuelvan.
A que me digan: “Padre, me arrepiento”.
“Padre, he pecado contra ti y contra el cielo”.
Y quién más se encuentra en el cielo
Si no es su Padre que los ama tanto.
Yo amo con amor de padre,
Yo amo con el Amor del Padre que está en el cielo.
Porque quien me contempla a Mí,
Contempla al Padre que está en Mí.
Porque también Yo estoy en el Padre.
Quiero llevarlos al desierto hijos míos,
¿Y qué es el desierto?
Es un encuentro profundo Conmigo,
Es un desapegarse de ustedes mismos y de las cosas que los atan.
Porque mientras estén inmersos en el mundo,
¿Cómo esperan oír Mi Voz?
Cómo esperan, si hay resto de voces que los llaman
Y ahogan Mi Voz entre su ir y venir.
Les pido, que para conocerme,
Vayan al desierto,
Un desierto en ustedes mismo,
Donde se alejen de las cosas del mundo que más los consumen
Y me digan: “Señor, te abro la puerta.
Te abro la puerta para que entres y que habites en mi.
Conversa conmigo, conversa con mi alma.
Enamórame de Ti.
Enamórame hasta que quede locamente enamorado,
Para que nunca me separe de Ti”.
Sólo les pido alejarse
De tantas cosas que los consumen.
Saquen un espacio para Mí,
Un espacio donde sean Ustedes y Yo.
Un espacio donde no sea nadie más,
Donde no haya algo más.
Un espacio donde sean Ustedes y Yo.
Un desierto.
Dónde me digan: “Aquí estoy Señor”.
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