sábado, 9 de noviembre de 2013

Mensaje 9/11/2013

En este día:

95. Enseñanza sobre la Fe

96. Sobre el Aviso y el Gran Milagro

 

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95. Enseñanza sobre la Fe

 

Dice Jesús:

Hijos, la confianza en Dios es importante. La confianza en que Dios no engaña y que en Él pueden esperar. Como dice la letanía Jesús en ti creo, confío y espero. Grandes gracias reciben las personas por su fe y como Abraham, son justificadas. Cuántas personas habla el evangelio que por su fe recibieron gracias especiales y milagros por parte Mía, mientras que otros, como en Nazaret, que no creyeron porque era el hijo de un carpintero, no pudieron recibir nada. La fe es importante, la fe es indispensable.

 

¿Por qué toco este tema? Porque les quiero hablar de la fe de los tres reyes magos, personas buenas y humildes de corazón que tuvieron fe, indispensable, en la estrella del cielo, la estrella de Belén que anunció al mundo al mesías. Quienes fueron los que fueron a visitarme: unos pastores y unos Reyes Magos de otras tierras, que confiando en el anuncio de los Ángeles de Dios y en sus predicciones, ellos llegaron a visitar al recién nacido de Belén, al Mesías. ¿Cuántas personas no había en Belén en esa época? Era el censo de la población y estaba llena Belén, tanto que no pudieron hospedar a Mi Madre y a Mi Padre José, ni siquiera en la urgencia de una mujer embarazada y no cualquier embarazo, el del Mesías, el Salvador del Mundo. ¿Cuántas personas no se estaban censando y cuántas de ellas fueron a visitarme? Ninguna, sólo unos pobres pastorcitos, encabezados por un niño, porque la pureza del alma es requisito para agradar a Dios. Ahora, ¿Cuántas personas en toda Judea y sus alrededores? Ninguno de ellos se enteró, sino que unos estudiosos de los astros de otras tierras, por tener vidas justas y rectas y rectas también sus intenciones, supieron leer en el cielo la estrella que tenía por nombre: Mesías. Sólo ellos justos y humildes de corazón, postraron todas sus riquezas en tierra para servir al Hijo de Dios, adorándole de corazón. Sólo pidieron ellos un bien devuelta, que pudieran habitar junto a Mí en mi Reino Eterno.

 

¿Cuántos? ¿Cuántos de ustedes no tienen propósitos mezquinos y egoístas para acercarse a Mí? ¿Alguno de ustedes quiere conocerme para Amarme, para agradecerme, para pedirme por el bien de su propia alma? Poco se han desapegado del mundo y si vienen a pedirme algo me piden que les dé el mundo. Y se ponen bravos y reniegan si no les concedo lo que me piden. ¿Es eso justo y bueno? Respóndanme. Cuando recapaciten y reflexionen sobre su actitud para Conmigo, con gusto los llenaré de abrazos y bendiciones. Pero, como les dije antes, llegan con el deseo de ser bendecidos en una mano y arrastrando su pecado con la otra. Si sirves a dos señores, amarás a uno más que al otro y aborrecerás al otro.

 

Nada nuevo hay bajo el sol, lo que fue volverá a ser a menos que el hombre tenga un firme propósito de cambio.

 

96. Sobre el Aviso y el Gran Milagro

 

Dice Jesús:

Continuando, hablando sobre Mi Nacimiento en Belén, el Gran Aviso y el Gran Milagro, tienen su referencia y son en honor a estas especiales fechas. El Gran Aviso, acontecimiento estelar, será en honor de la Estrella de Belén que anunció mi llegada a la tierra, Mi Plan de Salvación, “Ha llegado a la tierra el Mesías”. Toda la palabra se ha de cumplir, Les aseguro que mientras dure el cielo y la tierra, ni una letra, ni una coma de La Palabra dejará de cumplirse (Mt. 5, 17-18). Por eso todo lo que pase y acontezca tendrá su referencia en la Santa Palabra de Dios.

 

Ay hombres de poca fe, que aunque acontezca lo que acontezca estarán ciegos por su falta de fe y por su pecado.

 

El Gran Milagro, ocurrirá más o menos un año después del Gran Aviso, como ocurrió la visita de los Reyes Magos trayendo el incienso, el oro y la mirra. No es algo nuevo que les revelo, porque ya antes se lo había revelado a Mi Hijo Enoc. Lo que ahora les doy, es una referencia para que tengan la certeza de Mis Palabras. Así como Mi Hija María Valtorta en el Capítulo 34 del Evangelio como me ha sido revelado, escribió que los Reyes Magos llegaron a edad mía de casi un año, así el Gran Milagro llegará a traer el incienso, el oro y la mirra sobre la humanidad, que son virtudes necesarias para afrontar la prueba. Dichosos ustedes que ven y escuchan aquello que muchos sabios, doctos y justos han deseado oír.

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