martes, 12 de noviembre de 2013

Mensaje 12/11/2013

En este día:

97. Oración y Confianza 

 

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97. Oración y Confianza

 

Dice Jesús:

Hijos, no desfallezcan ante la prueba. Las pruebas son para purificar el alma y hacerlos merecedores de más y mejores Gracias del Cielo. En vida, no faltaron las pruebas ni a Mí, ni a Mi Madre, que las superamos a través de la constante oración, encomendarnos a Dios, a través del ayuno, la perseverancia, la confianza y una voluntad puesta en querer lo que quería para nosotros el Padre. Recuerden que si permito algo, es por amor de los que amo. Muchas veces con pequeñas o a veces grandes pruebas, estarán ganando indulgencias para su alma o las de otros. Pueden ser su familia, amigos, aquellos a quienes aman o incluso, si así lo pide su corazón, por aquellos alejados de Dios que necesitan verse provistos de la Gracia Santificante, para salvar sus almas.

 

Confíen así como confían en un buen padre o una buena madre, y si incluso estos los han defraudado y no saben cómo confiar en ellos, confíen como en un buen amigo o amiga, que los escucha en los momentos más difíciles y los aconseja. Nunca me habrá faltado enviarles a alguien para consolarlos y si no hay nadie, tengan por seguro que ahí estaré Yo, pero ábranme la puerta porque si toco y no abren, ¿cómo piensan que voy a entrar? Y si como Dios les he dado libertad, si ustedes no me dicen pasa, tengan por seguro que no pasaré. Invítenme a compartir con ustedes la mesa y seguro que traeré bendiciones y alegrías a su casa como traje a la de Zaqueo. La pureza del alma es necesaria y por esto es necesaria la prueba.

 

Oren, confíen, oren y confíen que Yo no me aparto ni un segundo de ustedes, porque los amo mucho, porque mucho los amo. Pero si me muestro siempre a su lado, ¿cómo podrán adquirir méritos, si estoy como padre sobreprotector y no les dejo hacer nada? Más bien estoy a su lado, y si caen, los levantaré y si pecan, los confortaré y los llevaré a mi lado, para que sepan que Yo perdono y que los amo infinitamente. Porque sé que no son perfectos y que tienen muchos errores, pero poco a poco los iré Santificando y haré de sus vidas, sin frutos, unas vidas con frutos abundantes donde mirarán al pasado y no se reconocerán y darán gracias porque todas las cadenas que los ataban, una a una han ido desapareciendo y los han dejado libres. Yo Santifico, el que es Santo, Santifica. Sean Santos como su Padre Dios, que está en el cielo, es Santo y recuerden que a veces la prueba es necesaria, que Yo les doy las herramientas suficientes para superarla, pero tienen que acudir a Mí que soy su sustento. Si intentan enfrentar las cosas solos, claro que no podrán porque sus propias fuerzas son muy pocas, pero con las mías, seguro que lo lograran. Recuerden que los amo. Si los amo, lo que permito es por su bien, pero oren y confíen hijos míos.

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