viernes, 31 de enero de 2014

Mensaje 31/01/2014

En este día:

113. Aprovechen los momentos libres para orar

114. Aunque mis profetas hablen distinto, todos pertenecen a una misma Iglesia

 

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113. Aprovechen los momentos libres para orar

 

Dice Jesús:

 

Muchas veces hijos, tienen momentos libres donde no hayan que hacer o dan rienda suelta a pensamientos que no les ayudan a nada bueno. Les propongo algo, qué tal si en vez de no hacer nada, aburrirse o pensar en cosas que no los construyen, se ponen a orar. Piensen y hagan de sus momentos libres un atesorar para el cielo, un pedir bendiciones para ustedes y los suyos, incluso para todos los que lo necesitan, un crecer espiritual donde hablen Conmigo y, aunque no sean capaces de escucharme, verme o sentirme, porque su alma todavía está demasiado dormida, tengan por seguro que los escucharé y aconsejaré en cada uno de sus corazones. Como la flor se crea dentro del capullo, así mismo les hablaré a sus corazones.

 

Los amo y los espero, para que en sus tiempos libres acudan a Mí. Porque soy el Dios de todas las almas.

 

114. Aunque mis profetas hablen distinto, todos pertenecen a una misma Iglesia

 

Dice Jesús:

 

Sé que a muchos de ustedes les gustaría que mis profetas todos hablaran de un modo amoroso para con las almas, pero la realidad es que si sólo el amor moviera a las almas ¿no hablarían mis profetas así? Hay almas tan difíciles que ni aun diciéndoles que algo es malo y no conduce a nada bueno, cambian. En Mi Iglesia, según las necesidades, así son los profetas. Donde un profeta no mueve un corazón, de pronto lo haga otro, donde el amor no mueve corazones, el temor a las consecuencias lo hace y es que es mejor que un alma se salve por temor a las consecuencias de sus actos que se pierda por no tener conocimiento de ellas. El hombre no siempre es malo sin razón, la mayoría de veces es malo aun teniendo conocimiento de ello, lo que lo hace un terco y mulo.

 

Adán y Eva, llenos de gracia, sin conocimiento de pecado, pecaron y eso los hizo muchas veces culpables. Pero, al igual que ellos, el hombre siempre tiene la oportunidad de elegir entre pecar y no pecar. Cuando la voluntad del mismo hombre lo mueve a no pecar, a comprender el por qué hay un daño cuando se va contra la Voluntad de Dios, porque el pecado es muerte y no vida, surge el arrepentimiento y de su mano el perdón de Dios. Cuando Dios perdona, el perdón es perfecto pero siempre queda la lucha del alma por santificarse y enmendar sus errores.

 

Sean mejores y recuerden que el principio de la santidad es Amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a sí mismos. Esto tiene una gran razón de ser. En Mi Iglesia todos los profetas cumplen una misión particular, pero al fin y al cabo es el mismo cuerpo, el mismo propósito, la salvación de las almas.

lunes, 20 de enero de 2014

Mensaje 20/01/2014

En este día:

111. Sean Considerados con Mis Sacerdotes

112. Dos Visiones

 

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111. Sean Considerados con Mis Sacerdotes

 

Dice Jesús:

Hijos míos, deben aprender a ser considerados con mis sacerdotes, no crean que para ellos todos es fácil. Los sacerdotes son personas comunes y corrientes con un ministerio que les ha sido dado del Cielo para la salvación de las almas. Si una persona normal que busca a Dios es atacada por el enemigo de las almas a través de tentaciones, adversidades, dificultades, sufrimientos, persecuciones, cuánto más un sacerdote. Los sacerdotes tienen la misión de pastorear, de guiar a las almas hacia Dios. Cuánto no hace el enemigo para que en vez de guiarlas hacia Mí, que soy Vida Eterna, las aleje para su perdición y la del mismo sacerdote.

 

Un sacerdote no se salva ni se condena solo.

 

No todos mis sacerdotes quieren pecar, como muchos piensan. Muchos quieren ser santos y agradarme con sus actos, con su vida y guiando a las almas hacia Dios. Cuando un sacerdote peca, no sólo tiene el peso de su conciencia diciéndole que ha hecho algo mal, está también el mismo demonio recriminándole por sus actos y haciéndole creer que no vale nada, que no puede ser santo, que ha fallado a Dios y a las personas que son su rebaño, personas que le miran como un santo sin saber que comete errores. Cuánto no le pesa esto a esa pobre alma.

 

Cuando miren que un sacerdote ha caído en pecado, oren, oren hijos míos, oren mucho, que en lo que ayudan a un sacerdote ayudan a muchas almas. Recuerden que el enemigo está como león rugiente intentando hacer caer en pecado a los sacerdotes para así enfriar la fe en muchos corazones. ¿Cómo un sacerdote desprovisto de la Gracia, alejado de Dios, falto de fe, va a transmitir Gracia, va a acercar a las almas a Dios y va a avivar la fe de su pueblo? Tengan piedad de mis sacerdotes y sean su fortaleza a través de su oración, no los juzguen, oren por ellos, porque son muy tentados, entiendan que el Cielo no se alcanza sin luchar contra los pecados.

 

112. Dos Visiones

 

Estaba muy atacado por el enemigo y vi como si dos criaturas de fuego estuvieran en el cielo y el mismo cielo fuera color fuego, luego llegaron dos criaturas de luz y combatieron y alejaron a las de fuego y el cielo volvió a estar en calma, luego ya pude descansar.

 

Estaba sentado cerca de la Iglesia y sentí, como cuando he sentido que toda esta tierra está cubierta por una gran bendición en todas sus direcciones, que habían sido sembradas muchas semillas, las cuales aún no han germinado pero cuando nazcan, traerán muy grandes bendiciones. Las bendiciones se refieren a las personas.

miércoles, 8 de enero de 2014

Mensaje 8/01/2014

En este día:

110. El Mensaje después de Navidad

 

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110. El Mensaje después de Navidad

 

Mientras iba viajando en carro, en un valle entre dos montañas, vi un sol gigante entre esas dos montañas.

 

Dice Jesús:

Las montañas son los Santos,

El sol Soy Yo.

Me levantaré entre mis Santos, entre Mi Pueblo, estaré velando por él, lo protegeré y lo defenderé. No dejaré que las fuerzas del mal triunfen sobre él. Hijo mío, ya estás viendo las bendiciones que tengo y estoy guardando para Mi Pueblo fiel entre la prueba, para aquellos que vienen tras de Mí. No temas, no teman. De aquí a cuándo se han visto los míos defraudados. Oren hijos, oren y no se cansen. Llegado el momento los bendeciré con mis regalos, pero primero tengo que prepararlos, renovarlos, sanarlos en sus vidas, guiarlos, hacerlos mejores, más santos.

 

San José pidió por una compañía para compartir las cosas de su Dios amado que sólo él poseía. Le fue dada la Virgen María. María esperaba ser casta y pura para su Dios y le fue ordenado que se casara, ella, toda obediencia, lo hubiera hecho a pesar de no preservar su virginidad. Dios la socorrió y le dio un casto esposo con el cual fue sellada su virginidad hasta la eternidad. Joaquín y Santa Ana, ancianos, Zacarías y Santa Isabel, también avanzados en edad y estériles, suplicaban a su Dios que les concediera un hijo. Ellos fueron los padres de María y de Juan el Bautista. La mujer que se moría de hambre en el desierto y sólo tenía un pan, después del cual se echarían a morir, el profeta vino y los proveyó de alimento durante el tiempo de la sequía. El paralítico que llevaba años y años esperando entrar en la fuente para ser sanado, no entró a la fuente, pero Yo lo sané.

 

Cuántas, cuántas cosas hijos, han alcanzado por la fe y la confianza en Mí. No abandonen la oración, no cedan a la desesperanza, mientras haya vida aún hay esperanza y al hijo fiel, después de la vida le espera la Vida Eterna, la alegría de gozar el premio por una vida buena, humilde y santa.

 

Anota ahora tu sueño hijo:

 

Había un grupo de jóvenes que iban para un evento. Unos llegaron a donde se les había indicado, pero otros se perdieron y entraron a una casa donde hacía poco había hecho ayuno y oración unas personas. Allí, todos ellos estaban sentados en sus pupitres como en clase, entonces dije:

 

Bueno, por lo visto, Dios los trajo aquí.

Empecé a hablar en nombre del Señor, que les decía que Él los había traído a ese lugar porque era un lugar pobre, austero donde aunque todavía alcanzaba el ruido del mundo, Él podía hablar con ellos.

 

Que para alcanzar a Dios, es necesario abandonar lo que es de Satanás, que son: La mentira, la falta de caridad… porque esas no son obras de Dios y no nos llevan a Él, después lo que sigue es más fácil, que es seguir a Dios (y sus designios, la misión que nos corresponda, lo que Él ponga en nuestras vidas) para alcanzarle.

 

Les decía que es muy hermoso sentir que aunque nadie quede en tu vida, Él estará ahí, con cada uno de nosotros (Y lloraba mientras decía eso).

 

Dice Jesús:

Yo nací en un portal muy pobre, lejos del ruido que se presentaba en Belén por los días del Edicto de Empadronamiento del César. Todo el mundo andaba tan pendiente de otras cosas, que no se dieron cuenta del nacimiento tan esperado del Mesías, del Redentor esperado por Israel. Sólo unos pocos pastores alejados del mundo recibieron la noticia del nacimiento del Mesías. Ellos vieron y gozaron de mi bendición y de las bendiciones del Cielo que se encontraba en gran fiesta.

 

Así por estos días, todos comen y beben y no se dan cuenta que el hecho más importante de la Navidad es el nacimiento Mío en sus corazones. Cuánta bendición es despreciada por andar en las cosas materiales, algunas menos santas que otras. Mientras el pueblo me rechaza y acoge todo lo que no es Dios, a Mí me destierran a un pobre portal, donde ansío encontrarlos, donde los pobres y pequeños corazones que me buscan van a través de una Novena de Aguinaldos que los prepara a recibirme y Conmigo, a recibir mis bendiciones. Luces, Rumbas, Vacaciones, Descanso, Ocio, Licor, tantas cosas, hasta los regalos y la misma familia, todo los sirve para alejarlos de Mí. El 24 nazco en bendición y en conmemoración, los llevo hacia Mi Portal, como más adelante los llevaré a Mi Pasión, Muerte y Resurrección y no tienen tiempo para Mí.

 

Oh Gran Belén olvidada de su Mesías, Gran Belén que me cierras las puertas, quería nacer en ti y me tocó nacer en uno de tus establos. Te he estado y te seguiré esperando, para decirte: Aquí estoy. Ha llegado tu amado. Ha llegado tu Redentor. Ha llegado tu verdadero amigo, porque esos con quienes celebras fiestas y banquetes no son tus verdaderos amigos. Placer y perdición son sus nombres, el pecado los engalana. Te traigo la paz y la bendición, te traigo la Gloria de la Dicha Eterna, pero ven a recibir tu regalo.

 

No es necesario escribir más, ya de por sí todo es una enseñanza.

“¿Por qué el mundo siente tanta alegría en Navidad?

Porque es Mi nacimiento.”

jueves, 12 de diciembre de 2013

Mensaje 12/12/2013

En este día:

109. Preparen y dispongan sus corazones a la Navidad

 

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109. Preparen y dispongan sus corazones a la Navidad

 

Dice Jesús:

Preparen y dispongan sus corazones para estas fechas tan especiales que vienen. Al siervo que el amo encuentra trabajando con ánimo y esmero, esforzándose por hacer siempre lo correcto, el amo lo recompensa. Trabajen con ánimo y esmero en los campos de sus corazones, que si la tierra es dura y hay sequía, no teman, Yo sabré proveerles de la lluvia abundante que haga crecer las semillas. Planten las semillas del amor, de la obediencia a Dios, de la labranza en estos días de novena y verán crecer primero la planta, luego el árbol que dará los frutos en sus vidas.

 

Si hay pruebas en sus vidas ¿por qué temer en esta fecha tan especial, fecha en la que vine Yo al mundo a restaurar la Gracia perdida en el hombre por el pecado? Fecha en que se concilió el hombre con el Padre Celestial, fecha en que el mundo conoció a su Salvador y Redentor y le adoraron, algunos sin conocerle, con el corazón. Sepan ver a través de sus dificultades, el tesoro que llevan al infante Divino para decirle: “Señor te doy lo poco que tengo, dame en retorno tu bendición”. Oh hijos benditos, que saben darle a Este Infante los regalos más agradables a sus ojos, de la fidelidad a Dios, del amor a Dios, del amor y la caridad al prójimo, de la renuncia al pecado. Tantos! Tantos regalos hermosos que podrían darme, a lo que Yo diría: Hijo, por la bendición y la alegría del Cielo y la Tierra de mi llegada y nacimiento como el Salvador, Te bendigo abundantemente.

 

Dichosos aquellos que sepan aprovechar estas fechas, para hacerse una cosecha de abundantes bendiciones. Desdichados aquellos, que olvidando el significado verdadero de la Navidad, se queden en cosas superfluas, materiales, y no vayan a la fuente del Agua de Vida Eterna que ha nacido en la humanidad. Que nacerá este 24 de Diciembre en cada uno de los corazones que se hayan preparado con amor, como una cuna para el recién nacido, que sepan verle, amarle y adorarle en todas sus obras. Dichoso el corazón del hombre Santo, del hombre Justo, del hombre que verdaderamente Me busca, porque para ellos cantará el Ángel del Señor: “Paz a los hombres de buena voluntad”.

 

Quizás como los pastores de Belén, podrán ir al Portal y encontrarme allí, y no volver a separar sus corazones nunca más de Mí.

martes, 3 de diciembre de 2013

Mensaje 3/12/2013

En este día:

108. Una enseñanza que les quiero dar

 

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108. Una enseñanza que les quiero dar

 

Dice Jesús:

El día de hoy les quiero regalar, porque es un regalo, una enseñanza.

 

Tomado del Evangelio como me ha sido Revelado de María Valtorta, Capítulo 185.

 

Presten atención:

“…

La tempestad se hace cada vez más amenazadora. El lago está tan negro, que parece como si en él se hubiera derramado tinta; estriado por la espuma de las olas. La barca traga agua. El viento cada vez más la va empujando mar adentro. Los discípulos ya sudan haciendo la maniobra y arrojando por la borda el agua que las olas vierten dentro. Pero no sirve de nada; se ven chapoteando ya en el agua, hasta la mitad de las piernas, y la barca cada vez se hace más pesada.

            Pedro pierde la calma y la paciencia. Deja a su hermano el timón y, bamboleándose, se llega a Jesús y le menea vigorosamente.

            Jesús se despierta y levanta la cabeza.

            <<¡Sálvanos, Maestro, que perecemos!” grita Pedro mientras una verdadera montaña de agua originada en el centro del lago se dirige veloz contra la pobre barca; tan alta, espantosa, que parece una tromba de agua. Los discípulos, que la ven venir, se arrodillan y se agarran donde pueden y como pueden, convencidos de que ha llegado el final.

            Jesús se alza. Está erguido sobre el entablado de la barca: figura blanca, contra el color lívido de la tempestad. Extiende los brazos hacia la enfurecida ola y dice al viento: <<¡Detente y calla!>>, y al agua: <<¡Cálmate. Lo quiero!>>

            Y el golpe se disuelve en espuma, que cae inocua: un último bramido que se apaga en susurro; y también el viento, mutándose en suspiro su último silbido. Sobre el lago pacificado vuelve el cielo despejado; la esperanza y la fe, al corazón de los discípulos.

            No puedo escribir la majestad de Jesús: hay que verla para comprenderla. Me deleito en ella en mi interior, pues todavía tengo su presencia, y pienso en cuán plácido era el sueño de Jesús y cuán potente su imperio sobre el viento y las olas.

 

            Jesús dice luego:

<<No te voy a comentar el Evangelio en el sentido en que lo hacen todos. Voy a ilustrarte los preliminares del pasaje evangélico.

¿Por qué dormía Yo?¿No sabía, acaso, que la borrasca estaba llegando? Sí, Yo lo sabía, Yo solo lo sabía. ¿Y entonces, ¿por qué dormía?

Los apóstoles eran hombres, María [Valtorta]; animados, sí, de buena voluntad, pero todavía muy “hombres”. El hombre se cree siempre capaz de todo. Y si se da el caso de que realmente sea hábil en algo, se envanece y se llena de apego a su “habilidad”.

Pedro, Andrés, Santiago y Juan eran buenos pescadores y, por tanto, se creían insuperables en las maniobras marineras. Yo, para ellos, era un gran “rabí”, pero no valía nada como marinero. Por ello, me juzgaban incapaz de ayudarlos, y, cuando subían a la barca para atravesar el Mar de Galilea, me rogaban que estuviera sentado porque no era capaz de hacer nada más. También lo hacían por afecto, porque no querían darme trabajos físicos, si bien el apego a sus capacidades era el elemento más importante.

María, Yo sólo me impongo en casos excepcionales. Generalmente os dejo libres y espero. Aquel día, cansado como estaba y habiéndome solicitado que descansara, o sea, que les dejase actuar a ellos –a ellos que tan duchos eran– me puse a dormir… y a constatar como el hombre “es hombre” y quiere actuar por sí solo, y no percibe que Dios no pide sino ayudarle. Veía en esos “sordos espirituales”, “ciegos espirituales”, a todos los sordos y ciegos del espíritu que durante siglos y siglos acarrearían su propia ruina por querer “actuar por sí solos”, teniéndome a Mí, abierto a sus necesidades, en espera de su llamada pidiendo ayuda.”

 

¿Les ha gustado Mi regalo?¿No se sienten identificados con Mis palabras? Ahora les dejo otra enseñanza para terminar.

 

“Cuando Pedro gritó: “¡Sálvanos!”, mi amargura descendió como una piedra por su propio peso.

Yo no soy “hombre”, soy el Dios-Hombre. No actúo como vosotros, que, cuando uno ha rechazado vuestro consejo o ayuda y luego le veis en problemas, aunque no seáis tan malos que os alegréis de ello, sí lo sois siempre en cuanto que os le quedáis mirando desdeñosamente y con indiferencia –y no os conmovéis ante su grito que pide ayuda– con grave ademán que significa: “¿No me has aceptado cuando te quería ayudar? Pues ahora arréglatelas solo”. No, Yo soy Jesús, soy Salvador, y salvo, María; salvo siempre, en cuanto se me invoca.

Mas vosotros, bienquistos hombres, podríais objetar: “¿Y por qué permites que se formen tempestades en el individuo o en la colectividad?”.

Si con mi poder destruyese el Mal (del tipo que fuera), acabaríais creyéndoos autores del bien –que en realidad es un don mío– y no os volveríais a acordar jamás de Mí, jamás.

Tenéis necesidad, bienquistos hijos, del dolor para acordaros de que tenéis un Padre; como el hijo pródigo, que se acordó de que lo tenía cuando sintió hambre. Las desventuras sirven para convenceros de vuestra nada, de vuestra insipiencia –causa de tantos errores– y de vuestra maldad –causa de tantos lutos y dolores–, de vuestras culpas –causa de castigo que vosotros mismos os proporcionáis– y de Mi existencia, potencia y bondad.

Esto es lo que os dice el Evangelio de hoy, “vuestro” evangelio de la hora presente, pobres hijos míos, Llamadme. Jesús duerme sólo porque está angustiado de ver vuestro desamor hacia Él. Llamadme y acudiré>>.”

 

A cuántas preguntas he dado respuesta hoy. A cuántas preguntas en tan pocas palabras. Ahora descansen hijos, los amo y los bendigo.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Mensaje 01/12/2013

En este día:

107. Un Mensaje de Consuelo

 

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107. Un Mensaje de Consuelo

 

Dice Jesús:

Esta voz que hoy les doy, es una voz de consuelo. Muchos de ustedes han pasado en estos días por duras pruebas, que losan dejado angustiados o débiles con respecto a su fe. La fe más hermosa florece a través de la confianza en Mí cuando existe una cruz. Es a través de esta fe, que el espíritu logra ejercer las más hermosas virtudes de paciencia, esperanza, bondad, silencio, humildad, sinceridad y petición humilde ante Su Dios, porque muchas veces se quitan las máscaras de perfectos y se vuelven humildes reconocedores de sus debilidades, anhelantes de la Gracia Divina y del Proyecto Divino para sus vidas. Porque ya dentro de ustedes existe una semilla que germina y produce el fruto del amor a Dios y de la Santidad. No me ha faltado el darles aliento, el que les llegue una esperanza, una alegría, una promesa mía que les haya hecho decir: Dios está Conmigo. Porque algunos de ustedes han sido luz para las almas en oscuridad. Porque otros me han visto a través de hechos y sucesos que han acontecido en estos días y me dicen: “Dios, eres grande. Eres bueno, no me olvidas. Porque sólo esto lo has podido hacer Tú”. Y efectivamente lo he hecho Yo. Dios, con sus Tres Potencias: Padre, Hijo y Espíritu Santo, ha participado con sus diferentes matices en todas las bendiciones, unas más visibles que otras, otras menos visibles, otras invisibles en sus vidas, que han recibido. Unos alaban a Dios, otros lo alabarán aún más, pero de seguro, muchos contemplarán Mi Obra.

 

Que esta luz y esta gracia, penetre en sus corazones y los haga más amorosos hacia Mí, más sedientos de Mí, porque no les faltarán pruebas, pero tampoco les faltará el aliento Divino. No todas las bendiciones vienen vestidas de alegría al comienzo, pero si todas les darán una gran alegría en su final, cuando su propósito mayor se haya cumplido. Ahora les menciono a Lázaro y a Martha, amigos de Mi Buen Corazón. Ellos tenían una espina dolorosa que no los dejaba descansar aunque tuvieran bendiciones e incluso Mi Compañía en muchas ocasiones. Esa espina era María Magdalena, que con sus lujos y sus amores, representaba una deshonra para su familia y por la cual ellos eran acusados. No sólo esto les causaba dolor, si no también existía el dolor por el amor que proporcionaba el vínculo familiar. Un día Yo les prometí la conversión verdadera de María Magdalena, promesa que Yo pude hacer porque el Padre me comunicaba sus luces. Y, aunque hasta el momento de su conversión no cesó el dolor de Lázaro y María, les puedo decir: No duden de Mis Promesas, todas se cumplirán en el preciso momento.  No piensen que Yo miento, ¿Pueden creer acaso que Yo miento? ¿Entonces por qué dudar?

Confíen en las promesas que Yo les hago, porque estas son aliento y conforte para sus vidas. Si sané enfermos, curé corazones consumidos por la lepra del pecado, restauré vidas, bendije matrimonios, cambié corazones ¿Por qué piensan que no lo puedo hacer?

 

Tengan fe hijos míos, porque son mis hijos y Yo los amo. Digan Conmigo: Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.  Repítanlo a horas y a deshoras. En otras palabras, no sólo cuando florezca la alegría, sino aún más cuando lo haga la tormenta. Demuéstrenme que su amor es un canto continuo de confianza y Yo los sabré bendecir. Es más, si esta ya es su canción, nunca los habré dejado de bendecir.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Mensaje 23/11/2013

En este día:

106. ¿Por qué tan tristes hijos míos?

 

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106. ¿Por qué tan tristes hijos míos?

 

Dice Jesús:

¿Por qué tan tristes hijos míos? Cuánto los amo. Cuanto amo a aquellos, que aunque el enemigo de las almas diga que no hay nada que se pueda hacer, dicen Dios está conmigo, Dios sí puede, yo confío en Él. Cuán gratos son para Mí. Cuántas alegrías le traen a este Corazón de Dios que es rechazado por la humanidad.

 

No estén tristes, lo que sienten en el corazón es cierto, Yo estoy con ustedes. Yo soy su alivio y su consuelo. Yo soy la alegría repentina que les llega en un pequeño pajarito que canta, en una mariposa que vate sus alas de colores a su alrededor, en una canción hermosa que les alegre el alma, en un amigo, en una palabra de ayuda o de consuelo, en una caridad, en una esperanza que abra sus ojos a la luz para seguir adelante. Yo soy la voz que los consuela, la mano que los sostiene. Porque como Yo nadie los ama. Porque los amores más grandes en el mundo, son reflejo de mis Amores Divinos. Cuánto anhelan conocerme, cuántos lo anhelan y me buscan en todas las cosas sin encontrarme y me ven y me rechazan aun sabiendo que estoy ahí. Vaya contradicción la del hombre que me busca y no me encuentra, que me ansía y me rechaza, que busca llenar de mil maneras los vacíos que Mi Ausencia deja. Porque no en todos estoy del mismo modo. Yo toco la puerta, ustedes deciden si me abren o no. A veces basta un simple Sí para cambiar sus vidas.

 

Alégrense mis pequeñas almas, porque Yo estoy sobremanera sobre ustedes. En ustedes me complazco y por ustedes bendigo. Por ustedes los bendigo y a muchas personas más en el mundo, y fuera de este (a las almas del purgatorio y los que van a morir en pecado mortal). Porque si alguna vez sus pecados han sido rojos como la grana, los dejaré blancos como la nieve. Porque no están solos, están Conmigo, con Este Dios que todo lo puede. Porque para Mí nada es imposible, porque nadie ama como Yo amo y Yo los amo, entonces ¿Qué no haré por ustedes? Los amo y los bendigo mis almas predilectas.