Mensaje 26/12/2014
Quiero explicarles por qué es tan importante acogerse al Plan Divino, al Plan de Dios. ¿Recuerdan el Plan de la Salvación de las almas Conmigo, su Redentor? Así mismo hay un Plan de Salvación con cada uno de ustedes, pero como el hombre no se salva o se condena solo, muchas almas se verán beneficiadas de que ustedes se acojan al Plan Divino de la Salvación en cada uno de ustedes. Ser misericordes con la Misericordia que Soy Yo, con sus hermanos. Cuando un hombre se restaura, se convierte, se Santifica, vuelve a Dios de verdad, muchos se benefician de ello y se vuelve un cristo con el Cristo.
Ahora hablemos de las dos corrientes que hay en el mundo, la corriente del mundo, la de Satanás y la corriente del Plan de Dios, de la Salvación. El hombre piensa que el mundo es más complejo, pero se puede reducir tan sólo a esto, muchas almas con grandes regalos del Cielo, dadas por el Padre por amor a Mí en primer lugar y, en segundo, por amor a ellas y a sus almas hermanas, dejan de recibir esas grandes bendiciones sólo porque no aceptan el Plan de la Salvación, el Plan de Dios, sólo porque no aceptan volver a Dios y ¿Qué es necesario para que se realice esta GRAN OBRA en cada uno de ustedes? Que oren porque sus almas se Santifiquen, se alejen del Pecado, se llenen de Gracias, luces y bendiciones dadas por el Espíritu Santo y del mismo Espíritu. Así, el alma alimentada con la constante oración y comunicación con Dios, será capaz de comprender el designio del Plan Divino, haciéndolos hombres nuevos y fortalecidos en la Gracia. Sé que aún no comprenden y no comprenderán hasta llegado el momento la importancia de este Misterio, pero llegado el momento, lo comprenderán muy bien. Recuerden, la oración los fortalece y eleva a ser almas del Cielo que moran en la tierra, a ser almas que aunque están en la tierra, tienen su corazón puesto en el Cielo.
Rueguen al Espíritu para que los vuelva almas más espirituales, para que les regale el Gran Don que es la Oración.
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