miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mensaje 31/12/2014

Mensaje 31/12/2014

Hoy vengo a hablarles de un asunto importante: La Fe. ¿Qué es la Fe? Es creer en lo que Dios dice, incluso sobre palabra de hombre, incluso sobre palabra de ustedes mismos. ¿Qué es el corazón del hombre? Un lugar oscuro donde se anidan dudas, pecados, malos hábitos, temores, remordimientos, cosas que no provienen de Dios. Si Yo conferí el don del perdón de Dios a través de mis Sacerdotes: Créanse perdonados. Si Yo conferí el don de la Santificación a través del Espíritu Santo, crean que puedo Santificarlos. "Lávame y quedaré más blanco que la Nieve", dice el Salmo 51. Yo puedo limpiarlos de toda culpa y pecado si ustedes tienen un corazón humilde, que reconoce sus errores, que clama mi ayuda del Cielo. Tengan Fe, que como los perdono, Yo también puedo Santificarlos: "Si el Señor no construye la casa, en vano se cansa el arquitecto" y es que no son ustedes hombres quienes realizan la obra, sino Dios Padre, sino Dios Hijo, sino Dios Espíritu. Dispongan sus corazones y no se cansen de orar, de desear la Santidad. Si caen, levántense y tengan Fe, tengan Fe plena que Dios les puede conceder aquello que humanamente ustedes no puedan lograr. Amen la Santidad más que al pecado y tengan Fe que Dios escuchará la súplica desde lo profundo de su corazón y los hará Santos.

Para tener Fe no sólo hay que decir de labios para afuera, "yo creo", sino que hay que decirlo de corazón. Si el hombre habla de lo que rebosa su corazón, por qué no tomar las palabras de forma que digan que el corazón debe hablar de la misma forma que habla la boca y más aún, si nos referimos a la Fe, fe en Dios, fe en que Dios todo lo puede, en su piedad, en su misericordia, en todo. Si tocan la puerta, Yo les abriré, si me piden Yo les daré, si claman al Cielo, Yo les abriré las puertas. Basta de decir: es mi debilidad, es mi miedo, es mi pecado, es mi indignidad. Confíen más en Mí y menos en ustedes, que Yo sabré concederles para bien de sus almas y Gloria Mía. Sean testimonios de fe y no antitestimonios. ¿Cómo no los voy a Querer hijos míos? ¿Cómo no voy a querer a mis Siervos Fieles? Si el hombre sabe querer, mucho más Yo. Si el padre o la madre saben amar, mucho más Yo. Tengan más fe en Mí y no se dejen pisotear por las voces del mundo, por Satanás, por el pecado, por sus mismas dudas. Si se sienten sin dignidad, digan: "Somos Hijos de Dios".

sábado, 27 de diciembre de 2014

Mensaje 28/12/2014

Mensaje 28/12/2014

Hijo mío, hoy un dolor traspasa mi alma. El dolor de ver como mis profetas y mensajeros son rechazados. Si no creen en mis mensajeros y enviados, al menos no se mofen de ellos o los calumnien. Guarden silencio ante las cosas si dudan que soy Yo. Callen, oren y disciernan, que el Espíritu Santo les iluminará si es Mío o si no. Cuando ustedes desprecian a mis profetas, están despreciando la conversión de muchas almas. Ellos hablan aquí o allá, según la necesidad. Si no se cumplen sus mensajes aún, no significa que no se vayan a cumplir ¿Acaso el Padre quiere la condenación de las almas? Llevar a cabo las cosas más deprisa, haría que muchas almas que no están preparadas se perdieran, por eso es justo esperar la hora. Bien son mis profetas como las flores, cada uno con su propio vestido, con su propio color, con su propia misión.

A mis hijos profetas, mensajeros, ungidos: Ámense, no se desprecien. No creen división donde se necesita unión. Un pueblo dividido no permanece, cae fácil, crea guerras internas que lo debilitan y sólo es necesario un pequeño viento para terminar de derribarlo. Sean Santos, procedan según la voluntad del Santo Espíritu, no se enfrasquen en peleas que son puramente humanas y que sólo satisfacen sus egos. La gloria es para Dios, no para ustedes mis profetas. La obra es de Dios, de Dios en ustedes, por eso, sepan acogerse a lo que les dice el Santo Espíritu para que sean dóciles a su voluntad. ¿Peleas? ¿Orgullos? Las peleas y los orgullos no vienen de Dios.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Mensaje 26/12/2014

Mensaje 26/12/2014

Quiero explicarles por qué es tan importante acogerse al Plan Divino, al Plan de Dios. ¿Recuerdan el Plan de la Salvación de las almas Conmigo, su Redentor? Así mismo hay un Plan de Salvación con cada uno de ustedes, pero como el hombre no se salva o se condena solo, muchas almas se verán beneficiadas de que ustedes se acojan al Plan Divino de la Salvación en cada uno de ustedes. Ser misericordes con la Misericordia que Soy Yo, con sus hermanos. Cuando un hombre se restaura, se convierte, se Santifica, vuelve a Dios de verdad, muchos se benefician de ello y se vuelve un cristo con el Cristo.

Ahora hablemos de las dos corrientes que hay en el mundo, la corriente del mundo, la de Satanás y la corriente del Plan de Dios, de la Salvación. El hombre piensa que el mundo es más complejo, pero se puede reducir tan sólo a esto, muchas almas con grandes regalos del Cielo, dadas por el Padre por amor a Mí en primer lugar y, en segundo, por amor a ellas y a sus almas hermanas, dejan de recibir esas grandes bendiciones sólo porque no aceptan el Plan de la Salvación, el Plan de Dios, sólo porque no aceptan volver a Dios y ¿Qué es necesario para que se realice esta GRAN OBRA en cada uno de ustedes? Que oren porque sus almas se Santifiquen, se alejen del Pecado, se llenen de Gracias, luces y bendiciones dadas por el Espíritu Santo y del mismo Espíritu. Así, el alma alimentada con la constante oración y comunicación con Dios, será capaz de comprender el designio del Plan Divino, haciéndolos hombres nuevos y fortalecidos en la Gracia. Sé que aún no comprenden y no comprenderán hasta llegado el momento la importancia de este Misterio, pero llegado el momento, lo comprenderán muy bien. Recuerden, la oración los fortalece y eleva a ser almas del Cielo que moran en la tierra, a ser almas que aunque están en la tierra, tienen su corazón puesto en el Cielo.

Rueguen al Espíritu para que los vuelva almas más espirituales, para que les regale el Gran Don que es la Oración.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Mensaje 25/12/2014

Mensaje 25/12/2014

1. Comienza una nueva etapa para mi Iglesia. Etapa en la que fortifico las murallas de mi Israel amado, etapa en la que doy coraza y estandarte a mis fieles sirvientes, no coraza ni escudo de guerra, sino coraza de victoria ante las batallas de la vida, cruces que los han hecho más fuertes y les han permitido unirse más a Mí y a Mi Amor Divino.

Esta nueva etapa, hijos, será una etapa de fortaleza donde cumpliré las promesas que he hecho a muchos y que han estado en espera, cumpliré las promesas porque soy el Dios Fiel que nunca abandona, el Dios poderoso que no le queda grande cualquier obra en sus fieles si es para la bendición, fortaleza, alegría, preparación de su alma. Heme aquí, soy el Dios que no abandona a su pueblo, que ha pasado por lugares oscuros, que ha sido acrisolado, que ha pasado pruebas, pero que sale luminoso porque lleva en él una santa bendición. Bendición que los une más a Mí, bendición que los une más a Mi Misterio Salvífico (de la Salvación).

De ahora en adelante hijos míos, verán grandes cambios en los Hijos de Dios, en las personas que son verdaderamente Mi Pueblo, personas que portan fuerte el estandarte de Cristo y que no han temido pasar por la prueba. Los que son tibios, aún tienen un gran camino por recorrer...

2. A Elías, mi amado Elías, le daré una fundación para que desde allí pueda hablar a muchas personas. Llevará palabras de Luz a la humanidad, humanidad adormilada que es más carne que Espíritu y que espera sedienta las palabras que la liberarán del adormilamiento en el que está. Él, mi siervo, portará Mis Palabras y Yo hablaré por él, trayendo luz y sabiduría a las almas. Cuando las almas lo escuchen, recibirán gracias y dones del Espíritu Santo proporcionadas como misericordias del Cielo para la humanidad, misericordias del Cielo dadas en estos tiempos de poca luz y mucho pecado, de falta de amor al prójimo y a Dios y excesos de amor hacia sí mismos. Cuánto daría por que el hombre ya fuera un ser más espiritual, siendo que grandes dones y gracias ya han sido dadas a la humanidad pero no les han sido suficientes. Entre más hablo, entre más Mi Madre da sus mensajes, mensajes angustiosos que imploran la conversión del hombre, de las almas a Dios, que implora que vuelvan sus ojos o si no llegado el momento puede que no estén preparadas y sea su condenación eterna, más se hacen ciegos y sordos a nuestras palabras y se aferran a sus pecados diciendo: Aquí no pasa nada.

Cuando los cielos y la tierra hablen, ya nadie podrá decir: No escuché, no vi, y aún así lo seguirán diciendo.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Mensaje 24/12/2014

Mensaje 24/12/2014

Sé que tomo de imprevisto tu tiempo hijo mío, sé que has decidido que no continuarás escribiendo mis mensajes por lo pecador que eres, pero dime ¿Quién en este mundo está libre de pecado? Hasta mis siervos más consagrados que pasan muchas horas del día sirviéndome, alabándome, orándome, tienden a faltar contra el amor al prójimo. Piensan ser mejores y se olvidan de sus hermanos pecadores ¿Por quién vine Yo si no por los pecadores? Los Santos, los que son verdaderamente humildes y se hallan congraciados Conmigo, con o sin conocimiento, ya tienen un puesto en el Cielo. ¿Y los demás? Amarme no sólo significa seguirme, sino llevar la cruz del amor por los hermanos, ¿cuántos hermanos? Cientos! Miles! Millones!

No te pido ser Santo, te pido estar dispuesto a oírme y a consolarme por los que no lo hacen ¿Cuántas personas distraídas en sus vidas? Mientras los míos se desviven por ganar su propia salvación y la de sus hermanos ¿Es ésto justo? ¿No han tenido suficiente haciéndome cargar a Mí, que soy toda bondad, sus cargas, culpas y pecados? No sólo hacen ésto sino que esperan que los míos lleven las oraciones, las plegarias, pidan perdón por sus pecados, se humillen, se hieran por amor, madruguen, trasnochen, se entreguen no sólo por ellos, sino por 2, por 3, por 4, por 5, por 10, por 100 ¿Cuántos son mis hijos perezosos en la oración, perezosos en el sacrificio, en la entrega, en amar a Dios? ¿Cuando aman a una mujer o un hombre les pesa? Se desviven, si sufren es casi como si fuera una droga que los llevara a amar más ¿Y a su Dios, qué hay para su Dios? ¿Saben que tienen Dios? ¿Saben que los veo y los escucho?... Bueno, pasando de ésto ¿Saben que tienen muchos hermanos que necesitan de amor y que hay que amar? Amar como madres, que reciben desplantes y siguen amando, que se hacen las ciegas ante los desamores de sus hijos, sus faltas, sus grosería, porque así es la sociedad de ahora: Sociedad perezosa que lo espera todo, son dignos de todo por el hecho de haber nacido, centro del mundo, quieren sólo felicidad pero no se la ganan, no buscan ganársela y me culpan a Mí, que Soy Todo Amor, de sus desgracias. Se desbocan en pasiones múltiples y se creen dueños del gozo sin saber que sus vacíos seguirán siendo vacíos, juventud y generación insaciable que no sabe que sufre de falta de amor, falta de verdadero amor, no lujuria, no sensualidad, no sexualidad, no deseo, el deseo en muchas cosas comienza, explota como un sin fin de buenas sensaciones y cuando se consuma, empieza a reducir, hasta volverse nada o dejar un mayor vacío, haciendo que surjan nuevos deseos. Yo soy el Dios dispuesto a amarlos, a llenar sus vacíos, vacíos que tristemente para ustedes, sólo puedo llenar Yo. Digo tristemente porque para muchos es una pena, una carga amar al que les dio la vida, al que le provee de todas las cosas verdaderamente buenas, por amor a sus almas, que porque no les provee lo que no se han ganado llegan a dejar de amar y hasta odiar. La alegría plena es cosa del cielo, cosa de la tierra es el trabajo y los méritos, incluso algo más sencillo que les puede abrir las puertas: La oración. No hay amigos de Dios, no hay comunicación verdadera con Dios si no hay oración, oración sincera y apuntando a la santidad. Pedir, pedir y pedir cualquiera lo hace, pero eso no forma un vínculo, sólo forma una relación puramente de beneficio: Te quiero porque me beneficias.

Hoy 24, hijos míos, se vuelve a repetir lo mismo que todos los años: El cierre de puertas. El cierre de puertas a su Creador. San José, hijo de David, piensen que de allí eran todos los hijos de David, de Belén, entonces ¿Cuántos familiares no habría tenido allí San José que residieran en Belén en ese día por cuestión del edicto? Familiares que le cerraron la puerta a él y no a cualquier mujer, la mujer que tenía en su vientre al Hijo de Dios, Mesías Prometido, Mesías esperado por Israel, que realmente no fue esperado de corazón porque si hubiera sido así ¿Cuántos habrían escuchado Mi Voz en ese día tocando a las puertas de sus corazones?

Sólo unos pobres pastores alejados del bullicio, pudieron escuchar la voz de los Ángeles del Cielo que les contaban mi venida. Pastores recogidos en el silencio de sus corazones, de la tierra, mientras que el resto de familias se encontraban celebrando banquetes, pensando en el viaje, en muchas cosas distintas que no eran la venida del Salvador. Salvador que iba a salvarlos, a cargar sus culpas, el precio por sus pecados, a darse en sacrificio de amor por personas que lo dejaron solo desde que comenzó su Misión, su Vida. Música, cantos, pavos, papás noeles, árboles de navidad, familia,incluso la familia, tesoro santo, se roba el lugar que Yo merezco en sus corazones. Otra vez me vuelven a dejar solo, otra vez en tantas muchas veces, no sólo ahora, sino desde que se celebra mi nacimiento, he estado solo esperándolos en el silencio, en el lecho abandonado que es mi pobre portal, con mis Eternos Adoradores, María y José y mis almas invitadas, aquellos buenos Pastores, pastores atentos a mi voz. ¿Estarán ustedes atentos a Mi Voz?