viernes, 31 de enero de 2014

Mensaje 31/01/2014

En este día:

113. Aprovechen los momentos libres para orar

114. Aunque mis profetas hablen distinto, todos pertenecen a una misma Iglesia

 

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113. Aprovechen los momentos libres para orar

 

Dice Jesús:

 

Muchas veces hijos, tienen momentos libres donde no hayan que hacer o dan rienda suelta a pensamientos que no les ayudan a nada bueno. Les propongo algo, qué tal si en vez de no hacer nada, aburrirse o pensar en cosas que no los construyen, se ponen a orar. Piensen y hagan de sus momentos libres un atesorar para el cielo, un pedir bendiciones para ustedes y los suyos, incluso para todos los que lo necesitan, un crecer espiritual donde hablen Conmigo y, aunque no sean capaces de escucharme, verme o sentirme, porque su alma todavía está demasiado dormida, tengan por seguro que los escucharé y aconsejaré en cada uno de sus corazones. Como la flor se crea dentro del capullo, así mismo les hablaré a sus corazones.

 

Los amo y los espero, para que en sus tiempos libres acudan a Mí. Porque soy el Dios de todas las almas.

 

114. Aunque mis profetas hablen distinto, todos pertenecen a una misma Iglesia

 

Dice Jesús:

 

Sé que a muchos de ustedes les gustaría que mis profetas todos hablaran de un modo amoroso para con las almas, pero la realidad es que si sólo el amor moviera a las almas ¿no hablarían mis profetas así? Hay almas tan difíciles que ni aun diciéndoles que algo es malo y no conduce a nada bueno, cambian. En Mi Iglesia, según las necesidades, así son los profetas. Donde un profeta no mueve un corazón, de pronto lo haga otro, donde el amor no mueve corazones, el temor a las consecuencias lo hace y es que es mejor que un alma se salve por temor a las consecuencias de sus actos que se pierda por no tener conocimiento de ellas. El hombre no siempre es malo sin razón, la mayoría de veces es malo aun teniendo conocimiento de ello, lo que lo hace un terco y mulo.

 

Adán y Eva, llenos de gracia, sin conocimiento de pecado, pecaron y eso los hizo muchas veces culpables. Pero, al igual que ellos, el hombre siempre tiene la oportunidad de elegir entre pecar y no pecar. Cuando la voluntad del mismo hombre lo mueve a no pecar, a comprender el por qué hay un daño cuando se va contra la Voluntad de Dios, porque el pecado es muerte y no vida, surge el arrepentimiento y de su mano el perdón de Dios. Cuando Dios perdona, el perdón es perfecto pero siempre queda la lucha del alma por santificarse y enmendar sus errores.

 

Sean mejores y recuerden que el principio de la santidad es Amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a sí mismos. Esto tiene una gran razón de ser. En Mi Iglesia todos los profetas cumplen una misión particular, pero al fin y al cabo es el mismo cuerpo, el mismo propósito, la salvación de las almas.

lunes, 20 de enero de 2014

Mensaje 20/01/2014

En este día:

111. Sean Considerados con Mis Sacerdotes

112. Dos Visiones

 

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111. Sean Considerados con Mis Sacerdotes

 

Dice Jesús:

Hijos míos, deben aprender a ser considerados con mis sacerdotes, no crean que para ellos todos es fácil. Los sacerdotes son personas comunes y corrientes con un ministerio que les ha sido dado del Cielo para la salvación de las almas. Si una persona normal que busca a Dios es atacada por el enemigo de las almas a través de tentaciones, adversidades, dificultades, sufrimientos, persecuciones, cuánto más un sacerdote. Los sacerdotes tienen la misión de pastorear, de guiar a las almas hacia Dios. Cuánto no hace el enemigo para que en vez de guiarlas hacia Mí, que soy Vida Eterna, las aleje para su perdición y la del mismo sacerdote.

 

Un sacerdote no se salva ni se condena solo.

 

No todos mis sacerdotes quieren pecar, como muchos piensan. Muchos quieren ser santos y agradarme con sus actos, con su vida y guiando a las almas hacia Dios. Cuando un sacerdote peca, no sólo tiene el peso de su conciencia diciéndole que ha hecho algo mal, está también el mismo demonio recriminándole por sus actos y haciéndole creer que no vale nada, que no puede ser santo, que ha fallado a Dios y a las personas que son su rebaño, personas que le miran como un santo sin saber que comete errores. Cuánto no le pesa esto a esa pobre alma.

 

Cuando miren que un sacerdote ha caído en pecado, oren, oren hijos míos, oren mucho, que en lo que ayudan a un sacerdote ayudan a muchas almas. Recuerden que el enemigo está como león rugiente intentando hacer caer en pecado a los sacerdotes para así enfriar la fe en muchos corazones. ¿Cómo un sacerdote desprovisto de la Gracia, alejado de Dios, falto de fe, va a transmitir Gracia, va a acercar a las almas a Dios y va a avivar la fe de su pueblo? Tengan piedad de mis sacerdotes y sean su fortaleza a través de su oración, no los juzguen, oren por ellos, porque son muy tentados, entiendan que el Cielo no se alcanza sin luchar contra los pecados.

 

112. Dos Visiones

 

Estaba muy atacado por el enemigo y vi como si dos criaturas de fuego estuvieran en el cielo y el mismo cielo fuera color fuego, luego llegaron dos criaturas de luz y combatieron y alejaron a las de fuego y el cielo volvió a estar en calma, luego ya pude descansar.

 

Estaba sentado cerca de la Iglesia y sentí, como cuando he sentido que toda esta tierra está cubierta por una gran bendición en todas sus direcciones, que habían sido sembradas muchas semillas, las cuales aún no han germinado pero cuando nazcan, traerán muy grandes bendiciones. Las bendiciones se refieren a las personas.

miércoles, 8 de enero de 2014

Mensaje 8/01/2014

En este día:

110. El Mensaje después de Navidad

 

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110. El Mensaje después de Navidad

 

Mientras iba viajando en carro, en un valle entre dos montañas, vi un sol gigante entre esas dos montañas.

 

Dice Jesús:

Las montañas son los Santos,

El sol Soy Yo.

Me levantaré entre mis Santos, entre Mi Pueblo, estaré velando por él, lo protegeré y lo defenderé. No dejaré que las fuerzas del mal triunfen sobre él. Hijo mío, ya estás viendo las bendiciones que tengo y estoy guardando para Mi Pueblo fiel entre la prueba, para aquellos que vienen tras de Mí. No temas, no teman. De aquí a cuándo se han visto los míos defraudados. Oren hijos, oren y no se cansen. Llegado el momento los bendeciré con mis regalos, pero primero tengo que prepararlos, renovarlos, sanarlos en sus vidas, guiarlos, hacerlos mejores, más santos.

 

San José pidió por una compañía para compartir las cosas de su Dios amado que sólo él poseía. Le fue dada la Virgen María. María esperaba ser casta y pura para su Dios y le fue ordenado que se casara, ella, toda obediencia, lo hubiera hecho a pesar de no preservar su virginidad. Dios la socorrió y le dio un casto esposo con el cual fue sellada su virginidad hasta la eternidad. Joaquín y Santa Ana, ancianos, Zacarías y Santa Isabel, también avanzados en edad y estériles, suplicaban a su Dios que les concediera un hijo. Ellos fueron los padres de María y de Juan el Bautista. La mujer que se moría de hambre en el desierto y sólo tenía un pan, después del cual se echarían a morir, el profeta vino y los proveyó de alimento durante el tiempo de la sequía. El paralítico que llevaba años y años esperando entrar en la fuente para ser sanado, no entró a la fuente, pero Yo lo sané.

 

Cuántas, cuántas cosas hijos, han alcanzado por la fe y la confianza en Mí. No abandonen la oración, no cedan a la desesperanza, mientras haya vida aún hay esperanza y al hijo fiel, después de la vida le espera la Vida Eterna, la alegría de gozar el premio por una vida buena, humilde y santa.

 

Anota ahora tu sueño hijo:

 

Había un grupo de jóvenes que iban para un evento. Unos llegaron a donde se les había indicado, pero otros se perdieron y entraron a una casa donde hacía poco había hecho ayuno y oración unas personas. Allí, todos ellos estaban sentados en sus pupitres como en clase, entonces dije:

 

Bueno, por lo visto, Dios los trajo aquí.

Empecé a hablar en nombre del Señor, que les decía que Él los había traído a ese lugar porque era un lugar pobre, austero donde aunque todavía alcanzaba el ruido del mundo, Él podía hablar con ellos.

 

Que para alcanzar a Dios, es necesario abandonar lo que es de Satanás, que son: La mentira, la falta de caridad… porque esas no son obras de Dios y no nos llevan a Él, después lo que sigue es más fácil, que es seguir a Dios (y sus designios, la misión que nos corresponda, lo que Él ponga en nuestras vidas) para alcanzarle.

 

Les decía que es muy hermoso sentir que aunque nadie quede en tu vida, Él estará ahí, con cada uno de nosotros (Y lloraba mientras decía eso).

 

Dice Jesús:

Yo nací en un portal muy pobre, lejos del ruido que se presentaba en Belén por los días del Edicto de Empadronamiento del César. Todo el mundo andaba tan pendiente de otras cosas, que no se dieron cuenta del nacimiento tan esperado del Mesías, del Redentor esperado por Israel. Sólo unos pocos pastores alejados del mundo recibieron la noticia del nacimiento del Mesías. Ellos vieron y gozaron de mi bendición y de las bendiciones del Cielo que se encontraba en gran fiesta.

 

Así por estos días, todos comen y beben y no se dan cuenta que el hecho más importante de la Navidad es el nacimiento Mío en sus corazones. Cuánta bendición es despreciada por andar en las cosas materiales, algunas menos santas que otras. Mientras el pueblo me rechaza y acoge todo lo que no es Dios, a Mí me destierran a un pobre portal, donde ansío encontrarlos, donde los pobres y pequeños corazones que me buscan van a través de una Novena de Aguinaldos que los prepara a recibirme y Conmigo, a recibir mis bendiciones. Luces, Rumbas, Vacaciones, Descanso, Ocio, Licor, tantas cosas, hasta los regalos y la misma familia, todo los sirve para alejarlos de Mí. El 24 nazco en bendición y en conmemoración, los llevo hacia Mi Portal, como más adelante los llevaré a Mi Pasión, Muerte y Resurrección y no tienen tiempo para Mí.

 

Oh Gran Belén olvidada de su Mesías, Gran Belén que me cierras las puertas, quería nacer en ti y me tocó nacer en uno de tus establos. Te he estado y te seguiré esperando, para decirte: Aquí estoy. Ha llegado tu amado. Ha llegado tu Redentor. Ha llegado tu verdadero amigo, porque esos con quienes celebras fiestas y banquetes no son tus verdaderos amigos. Placer y perdición son sus nombres, el pecado los engalana. Te traigo la paz y la bendición, te traigo la Gloria de la Dicha Eterna, pero ven a recibir tu regalo.

 

No es necesario escribir más, ya de por sí todo es una enseñanza.

“¿Por qué el mundo siente tanta alegría en Navidad?

Porque es Mi nacimiento.”